Teología Parda #11

Y poco más. Último artefacto de esta trilogía, extensa, del haberle escrito medio guión a cada capítulo. ¡Guión! que viene de guía porque sin surco me deshilacho. Así, quizá, onceava teología cosida. ¡Malcosida! ¿El factor humano jodiendo la propia relación con la música? Pues sí. Como con el mar en la playa, con el cine entre empoderados, con los bares entre jajejijojus o intermitentemente viajando en tren, taxi y avión. Hasta bien pasados los 35 años, creo. Ruta rara, este clip, entre músicos prelozanos, lozanos, universitarios o fauna local adulta del autocarisma. Anecdotario del maltrato y piezas (algunas) de lo que he tocado durante 25 años en bandas orinadas. Proyectos, los llaman hoy. Siempre flipo ancho y hondo: ¿Cómo es que al ¿Segundo? ¿Tercer? imbécil no mandé todo a la mierda para siempre? Misterios del peregrino, supongo. Yo qué sé. Hoy desde hace (poco) tiempo: sí, por fin y mucho. Muy y mucho sí: Masamadre y sobre todo Pistacho, excusas para la amistad. Para el sincero afecto así. El artefacto remata a lo loco. También en Spotify.