Esteban Hernández

Cómic · Ilustración · Etcétera

Personajes

En estos meses estoy montando con Damian Campanario (Gen Pet, Killmasters) una propuesta cuyos personajes os dejo aquí:

CARTA ABIERTA

Para la base, quita la distor y a ver si bajamos el plugin de listo.
ZA!
Don autoleyendas

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Durante los últimos días del pasado 2019, de entre la escombrera que explícita me despreciaba cuando puto estaba esquizofrénico en Ciudad Real, un random me escribió porque sí un largo correo en el que, a golpe de subtexto digno de Quique Camoiras, se faltaba gratis con mi madre y con mi padre fallecido aún hace pocos meses. En un segundo y también extenso correo, más subtexto, esta vez personal aunque casi ininteligible, y por desinformado, ridículo.

Hoy  aquí mi respuesta. Una carta abierta publicada que lo mismo estás  leyendo (o no) desde alguna cuenta falsa en redes, epistolado amigüito, que  dice:

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Hola Miliki. Aquí Esteban. Por fin he podido sentarme a escribir como bien mereces. Espero no dejarme nada.

Primero, Neti Neti: ni, en tus palabras, turrón de chocolate ni zumo de tomate. Porque a ver si follas. Qué milongas cuentas del Fuentes, Hitchcock y de tu puta vida, chico. Y para qué, que no te enteras. Entre cómo te acorralas tú solo en lo social a placer en Ciudad Real y que con la justificada farmacia psiquiátrica que llevas en sangre acumulas semen, estás que no estás. Si tal, que no eyacules, a Dios gracias, aunque por diferentes motivos, nos pone a todos contentos contigo.

Ciudad Real se ríe de tu hambre. Medio lo he cotejado desde que abriste este melón. Así, respecto al subtexto en el pésame de tu primer mail, calculo que tu madre también estará al tanto o ha sabido bien -le deseo lo mejor- quién eres. Tu padre dio muchas muestras durante años de en qué tan buen escritor te adivinaba convertido. Después te han tocado la cara varias veces por bocazas y sigues sin verlo. Vaya laureles.

Crees ser un problema si tiras de la manta desde que currabas de auxiliar en los juzgados pero toda la info que manejas después de tanto lustro está prescrita, aguada o es anécdota. Por todo lo demás, aunque también en relación, al viril paisano de la moto que comentas mándale una copia de mi Hernán Esteve. Al paso te lo lees si quieres, me da igual. Pero dime, ¿me has escrito a cuento de la última vez que nos cruzamos?

Aún hoy eres un caricato. La policía te dejaba ejercer de loco vendiendo fanzines en la calle, mendigando lectores. Y tampoco lo veías. Te consentían, Don Batman, y jodó, juntaletras: Un logro, uno de tus hits, es que te cruja Sánchez Dragó en un concurso. ¿Dónde cojones tienes la línea de flotación? LOL.

Como te quiten la paguilla que cobras por superdotado harás la mili otra vez. Aquella. Entre tanto, pase lo que pase, recuerda que mereces desde el rigor la basura que crees ser en todas las bajonas que te inundan, seguro, a menudo. Y para cuando corresponda, la cuchilla por la muñeca en paralelo al brazo, no en perpendicular. ¿Vale? De nada.

Regalías seleccionadas

Avanzo lento pero inexorable hacia un calado y muy permanente aprehender que cualquiera, sí puede poder, desde donde sea que lo ejerza, lo pelea pisando prójimos. Próximos. Y todavia peor, desde la pura inercia. Desde la irreflexión. Desde la velocidad y lo asertivo.


Que un entorno decida que eres un parguela posibilita, extirpado el ego, cualquier maniobra silenciosa y pacífica para el propio sosiego, u otras abrasivas, estrategas y casi invisibles contra lo adverso.


Hay reglas de virtud que es imposible obedecer. Creo que hay llamados para diferentes misiones, pero que no practique, por ejemplo, las de San Benito, o no me vea practicándolas ni habiéndome aproximado jamás, no me pone en mal lugar. Este, un lugar, que creo es rebote de la invencible imperfección moral y una perfecta autopista para la culpa. Así, toda obediencia me ulcera porque la pide el clero, no lo Santo. Si encontrara alguno a quien seguir, si diera en mi vida con alguien de extrema virtud, imperfecto, pero completa y permanentemente enfocado, le obedecería a ciegas. De hecho, hace muchos años, un amigo cabal y más duro que yo escribió en su blog lo mismo. Se preguntaba sin ego, ya no a quién entregarle las propias armas, que también, sino por quién dejarse matar con ellas. Asesinado por un Santo. Quien será el/la más grácil, qué alma, que desde toda la confianza depositada y merecida en su ética, asesine a mi amigo y me ordene en la fe. Algo así.


Uno en su mente rinde cuentas al espectro de un tercero. Al de alguien que, según el propio historial, nos embosca el pensamiento cuando éste cobra autonomía: cuando no es guiado. Qué malas son las propias potencias cuando las desatendemos, cuando no las vigilamos.


Lo soy y hoy me lo gritaron. La palabra idiota proviene del griego para referirse a aquel que no se ocupaba de los asuntos públicos. Quien dice todos, pueblo o españoles sólo esta arrimando el ascua a su sardina, y a quienes dicen yo en profundidad, el último, es decir, lo contrario, el común, a esos los exilian. Aún iniciado en estos mimbres, el careta y juez de esta noche no supo responderme -porque no hay cómo- a por dónde casan sus muchas disciplinas espirituales, su recreo, con la especulación bursátil, su oficio. Y ladró.