Esteban Hernández

CHINASKI NUNCA LO HIZO.

Estoy dibujando, sentado en un bar, en un concierto de jazz. Cuando tengo el dibujo medio acabado los músicos deciden hacer una pausa. Revuelo. Con una mano cubro parte del dibujo a tiempo mientras lo ajusto aquí y allá con la otra. Una señora me habla.

-Qué mal dibujas.

-¿Qué?

-Que qué mal dibujas ¿no?

Balbuceo en respuesta.

-Es broma. Está muy bien. ¿Eres extranjero?

-No.

-¿Por qué tapas el dibujo?

En silencio retiro la mano para que mire.

-Lo has dibujado demasiado delgado.

-Sí, bueno. Un poco.

Mi sonrisa es, a la vez, mueca. Encías.

Se va y me quedo solo, triste.

Muy triste.

Ya sabes.