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Esteban Hernández

Balnearium

Junto a Raule, guionista de grandes éxitos del tebeo francés, tengo montado Balnearium. La aventura de un joven poeta que visita un sanatorio de lujo ubicado en un apacible paisaje lunar en el que sucederán misteriosos asesinatos.

PLOT POINT

Guión de Fernando Llor | Coeditado por Nuevo Nueve (Castellano) y Retranca (Gallego)

27 x 19cm · 72 pags. · Cartoné | A la venta desde el 22 de febrero de 2021.

¿Te imaginas ser uno de esos actores o actrices que hoy triunfan en una serie de éxito y mañana se ven obligados a anunciar esos yogures que regulan a la perfección el tracto intestinal? Pues eso es lo que temen Jaime y los suyos, La Asociación de Buenos y Buenas Actores y Actrices (la ABBA). Así que han decidido  secuestrar a Lidia Baulló. Nada menos que la showrunner más importante del momento para que escriba y diseñe para ellos el atraco perfecto.

¿Qué podría fallar? En realidad todo, pero es mucho peor ni siquiera intentarlo.

Vomitorium (I)

Al menos cinco fantasmas recorren los pasillos de una sola potencia.

1.) Quien socializó contigo desestabilizándote.
2.) Quien te usó alcoholizando la virtud para que, una vez arrasada, ni caso.
3.) Quien en nombre de su política escupía sobre tu ética.
4.) Quien Careta y sus carismas.
5.) El insidioso.

Reseñas HERNÁN ESTEVE (VII)

Javier Marquina en el DIARIO DE HUESCA.

            A todo el mundo le gusta hacer cálculos, crear reglas y poner etiquetas. Aquello que clasificamos tiene la virtud de proporcionarnos seguridad, un colchón confortable en el que tumbarnos al abrigo de las cosas que conocemos. Necesitamos indicadores, guías y tasas. Tablas. Números. Escalas. Y todo por una vergüenza social, de raza, que nos impide mostrar en público nuestras emociones o enfrentarnos de manera cruda y directa con nuestros propios sentimientos. Lo que somos tiende a parecer desagradable para el resto de los humanos. Ya se sabe, el infierno son los otros.

            Muchas veces, hablamos de hacer las cosas bien o mal dentro de un canon establecido por unos señores muertos hace siglos y a los que nunca conocimos, cuando la realidad es mucho más prosaica. Mucho más poética. La calidad de lo que consumimos y leemos se aleja de criterios objetivos para centrarse en parámetros estomacales. Lo que de verdad nos mueve es lo que nos golpea en las tripas, los que nos aturde, lo que nos deja confusos por la marea de sensaciones y nos aturulla y nos rellena de calor esa zona del vientre que llamamos corazón. Lo ornamental puro y sin alma es un compendio de todo lo que es aburrido en el mundo. Al final, lo que triunfa es la sangre. Y la pasión. Y el desgarro. Y el dolor. Y el horror. Y el amor entendido como un fuego voraz que lo consume todo sin compasión.

            Los cómics de Esteban Hernández funcionan bajo esta simple regla, esta máxima inexorable que contraviene todo lo que nos venden en anuncios, redes sociales y derivados. Es una fórmula que entrelaza la estética muy personal de su estilo con unos contenidos que, lejos de resultar sencillos, nos asaltan el cerebro con una magia críptica implícita en sus argumentos. El dibujo es fácilmente reconocible, icónico, cercano al trazo del tebeo humorístico, pero, a la vez, de una capacidad conceptual apabullante. Es un arte que genera una dicotomía entre la apariencia ligera de cada viñeta y el tremendo y profundísimo contenido de lo que se muestra. ‘Hernán Esteve’ no es una excepción a esta trayectoria firme y muy pensada que se puede apreciar en el resto de cómics autoeditados por Hernández. Bajo una inteligente máscara de cómic biográfico, lo que el autor manchego residente en Valencia realiza es un interesantísimo ejercicio de introspección en el que temas como la amistad, la sexualidad y el amor, aspectos de la propia vida tan mundanos como fascinantes, danzan ante nuestros ojos por páginas sin apenas diálogos, pero llenas de contenido y expresividad.

            Hernández es un autor diferente, fascinante y valiente, casi temerario. Una lectura obligatoria para todos aquellos que pensamos que sabemos algo de cómic. Sabe que lo que hace no tendrá resonancia destacable en ese gran público acostumbrado a un pienso cultural fácil de deglutir y digerir, pero no le importa. O parece no importarle. Él hace los cómics que quiere. Lanza el mensaje que le gusta. Y deja bombas de relojería en cada una de sus creaciones. Mecanismos de precisión con apertura retardada que se quedan en tu cerebro para eclosionar como larvas de conciencia a lo largo de los días. Para devorarte. Para hacerte pensar, reflexionar y quizá, si tienes suerte y llega la iluminación, para comprenderte a ti mismo un poco mejor. Hernández te golpea con el mazo de una realidad en la que el sexo mal expresado es un proceso incomprensible, la pareja es un misterio y la amistad es un arcano. Son conceptos traumáticos que se resumen en esa complejidad inherente a la psique del ser humano, porque al final solo somos organismos complejos que comprenden con dificultad la realidad que les rodea y, muy a su pesar, apenas llegan a rozar la superficie de lo que realmente son.

Kate Warne

Agradecido de mí, junto a Raule, guionista de grandes éxitos del tebeo francés, tengo ¡tenemos! montada esta propuesta a la espera de que algún lúcido editor apueste por ella. Por nuestra Kate Warne, la primera detective de los EEUU.

Pistacho · LP


en Bandcamp.

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Mi duobanda como baterísta junto al bueno de
Santi Barrachina tocando la guitarra.
Gracias infinitas por el master a Jose Guerrero
y especialmente a Mik Baro por el ex aequo
en la portada conmigo.
R’n’R PISTACHO

LOS SILENCIOS

BABY BLUE

NO ES VERITAT

ELLS TEUS ULLS

¡QUÉDATE!

AHORA ME DA IGUAL

PREGÚNTALE A BAYER

¿CUÁNDO VAS A SER FELIZ?

PALO FLAMENCO

MURCIÉLAGO

HIT EMOCIONAL

PENÚLTIMO MIEDO

IDEA

RAMA SECA

¿Y AHORA QUÉ?