Esteban Hernández

MÚSICA

TAN VACÍO COMO FLORIDO

LA PIEZA:

 

LA LETRA:

Todos los mitos / enmascarando vidas colmadas / de frustración.

Florido / (tan) vacio como florido.

Todos los mitos aprehendidos enmascarando vidas colmadas de frustración y aburrimiento.

La verdad y el va… vac… tan vacio como florido.

Florido.

De frustración y aburrimiento. La verdad y el vacío florido.

Tan vacío como ¡ah! ¡aargh!

Todos los mitos aprehendidos enmascarando vidas colmadas de frustración.

Más información aquí.

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POR CADA ESCRITOR

LA PIEZA:

 

LA LETRA:

Por cada escritor que os pone un espejo delante hay / ay, hay, ay, hay, ay…

Por cada escritor (…) en el mundo. Por cada escritor que nos entiende

y es exacto contándolo porque os reflecta monstruos,

por cada escritor que os pone un espejo delante en el mundo:

¡Escritor en medio del mundo!

No os suele gustar quien nos entiende / y es exacto contándolo porque os reflecta monstruos.

Por cada escritor que os pone un espejo delante hay un ejercito de verdugos en el mundo.

No os suele gustar quien nos entiende.

Más información aquí.

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UNIMODO

LA PIEZA:

 

LA LETRA:

Desde el principio en ortodoxia militante. Todos los diferentes contenidos son unimodos. Son unimodos.

Heterodoxia, heterodoxia, heterodoxia, heterodoxia, heterodoxia:

Heterodoxia gremial que acaba, ella, desde el principio, en ortodoxia militante.

¡Oh!

¡Modo unimodo!

La música que hago no vale nada. La música que hago no vale nada. La música.

Más información aquí.

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DE LOS MUERTOS

LA PIEZA:

 

LA LETRA:

¡Eh!  ¡Gracias, gracias!

A menudo sólo le consiento el ejemplo y ese consejo neto, ese que no alcanzo a darme a mí mismo, rudimento, y me hace verdadera compañía, ¡eh! ¡ah! a los muertos. Sí.

Gracias, gracias. Muchas.

A menudo -¡a menudo!- sólo le consiento el ejemplo neto, ese que no alcanzo a darme a mí mismo, que es rudimento (y) hace verdadera compañía a los muertos, a los muertos, y por escrito.

Gracias, gracias. Muchas.

A menudo sólo le consiento el ejemplo, el consejo neto, ese que no alcanzo a darme a mí mismo, que es rudimento y me hace verdadera compañía, a los muertos y por escrito.

¡Gracias, gracias! ¡¡Gracias!!

Más información aquí.

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ATAQUE DE PENA

LA PIEZA:

 

LA LETRA:

Imagino a Nietzche diciéndole al Cristo milagrero en persona que parara un poco el carro, que bajara un rato de la burra, explicándole, explicándole que quizá estaba exagerando. Ya sabes que también lúcido y enloquecido (quiso) follar yeguas para multiplicarse en centauros. Que se volvió loco, loco, loco en un ataque de pena, pena. Imagino a Nietzche… ¡Me aborto el juego de sólo jugarlo!

Salgo a la calle. De la nada, el vacío. Basura. Me cago en tu puta calavera, tío. Joder.

¡Me aborto el puto juego de sólo jugarlo!

Más información aquí.

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Manifiesto

Gente igual a problemas. Nos arrolla lo adverso porque no sabemos estar en una habitación haciendo nada. Lo demás son guerras. Conflictos. Pequeños, psicológicos, genocidas o etcétera. Tocando la batería encontré los propios en La Mancha, de donde soy. Encontré a demasiada gente híbrida entre lo peor del Quijote y de Sancho. Seguí buscando con quién tocar en Valencia y lo mismo. Así hasta, en rigor, el 29 de Enero de 2016 . El resumen sintético es un no haber cantado nunca ni tocado jamás una guitarra, más una de segunda mano, Youtube, quintas, octavas, Garage Band, mi batería eléctrica y un abrir la caja de los truenos de par en par.

Ahora que para el trabajo alimenticio, para dibujar mis cómics, para la lectura seria y para practicar lo musical me he puesto militar, hago y deshago sin calcular el dividendo. Los dineros. Gasto menos que un mechero desde el principio y el sobaco hasta en los días malos me huele fenomenal, me hace reír a gusto. Ocurre, ademas, que la música que hago es mala como una patada y dándola a oir con toda mi vergüenza y desconfianza me dicen, ay, que me equivoco un poco. Que se nota que lo paso de puta madre. Que es personal. Suma y sigue. Hago tebeos que no vendo lo suficiente como para relajarme, mis guiones son casi un predicar en el desierto, de mi gráfica tres cuartos de lo mismo y de nuevo, lo particular, mientras que por todos lados, todos, a la vez, la redención del ego, del yo, del individuo, del carisma, del sé tú mismo y del enseña al mundo qué es eso que sólo tú sabes hacer.

Cuanto menos me importa eso que hago, sea lo que sea, cuanto durante más tiempo es un juego sin, ojo, dejar el debo, quiero y puedo hacerlo, cuanto durante más años me dura la disciplina del descojonarme y relamerme de lo propio más cerca estoy de que ocurra lo siguiente. Yo y mis paradojas otra vez, sí, pero así conviven los proyectos con el hecho, con las prácticas inocentes. Para mí a partir de lo musical, lo que venga, si ha de ocurrir, sólo es paisaje. Nunca otra vez destino abstracto.

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